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Biografía de Raisel Iglesias

Raisel Iglesias es un destacado deportista cubano, jugador de béisbol, pitcher derecho, cerrador. Se caracteriza por envíos rápidos y posee una slider indescifrable para los bateadores contrarios. Participó en las Series Nacionales formando parte del equipo de la Isla de Juventud. Integró la selección nacional de béisbol cubana y debutó en la MLB llevando la camiseta de los Rojos de Cincinnati. Raisel Iglesias nació el 4 de enero de 1990 en la Isla de la Juventud.

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  • Alias: El ciclón
  • Nació: Enero 4, 1990 en la Isla de la Juventud, Cuba
  • Debut MLB: Abril 12, 2015
  • Alt/Peso: 6′ 2″ / 188 lbs
  • B/T: R/R
  • Pos / Núm: P / #26
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Raisel Iglesias en Series Nacionales

Iglesias lanzó para el combativo equipo de la Isla de la Juventud en las Series Nacionales durante tres campañas. Debutó con 20 años de edad en la 50 Serie Nacional (2010-2011). En tres temporadas alcanzó ocho victorias, doce fracasos, 83 salvamentos y 3.47 de efectividad, en 223 innings, producto de 88 apariciones, cinco de ellas como abridor. En su última temporada trabajó para un magnífico promedio de carreras limpias de 1.68 y propinó 50 ponches en 53.2 innings.

Raisel Iglesias en la Selección Nacional de Cuba

Impresionó en su debut internacional con la actuación en el Tercer Clásico Mundial. El director del equipo, Víctor Mesa, lo utilizó reiteradamente como relevista, a pesar de su inexperiencia. Y lo hizo muy bien. Indudablemente el 32 le veía mucho talento al pinero. En cinco juegos alcanzó un salvamento y su PCL fue de 3.86. Luego trabajó de manera impecable frente a la selección colegial de Estados Unidos, con la cual los cubanos disputaron varios juegos amistosos.

Raisel Iglesias en la MLB

El pitcher pinero intentó escapar de su país, rumbo a México, el 21 de septiembre de 2013, por la zona de Punta de Piedra, pero la operación fracasó. Estuvo escondido en el monte varios días y se vio obligado a salir por falta de agua y comida. La noticia de la supuesta huida se divulgó cuando Iglesias aún estaba escondido, lo que facilitó su detención por las autoridades cubanas. Tras el intento fallido, lo consigue dos meses después, por el mar, estableciendo residencia en Haití. Allí inició las legalizaciones formales para agenciarse el estatus de agente libre.

En ese impasse no dejó de lado la preparación. Perfeccionó sus movimientos en el montículo e incorporó nuevos lanzamientos; como un desequilibrante cambio de bola que contrasta con su supersónica recta. Acudió en par de oportunidades a campos de entrenamientos para ser observado por varios ojeadores avezados de franquicias que estaban interesados en sus servicios. Al final, fue el Cincinnati el que se llevó el gato al agua. El club quería los servicios del lanzador joven, con brazo fuerte y con un repertorio aceptable, atributos que avalaban el abandono de su desempeño como relevista (lo que hacía en Cuba) y su inicio como abridor.

El 27 de junio de 2014 Raisel Iglesias acordó servir por siete temporadas a los Rojos de Cincinnati a cambio de 27.7 millones de dólares, con incentivos adicionales que lo elevan hasta los $30 millones. El papeleo para que el cubano pudiera entrar a los Estados Unidos, tras firmar con los Rojos, tomó casi dos meses.

Temporada 2015

Raisel Iglesias debutó en abril en el mejor béisbol del mundo. A mediados de mayo ganó su primer juego con Cincinnati. Lanzó por espacio de ocho entradas, utilizando rectas que viajaron entre 92 y 93mph. En total realizó 103 lanzamientos, 74 de ellos en la zona de strikes. Ponchó a cinco y permitió solo dos hits.

Durante la temporada consiguió tres aperturas consecutivas con 10 ponches o más, convirtiéndose en el primer novato en la historia de Cincinnati en completar la hazaña. También se destacó entre los más ponchadores de la liga. Tuvo la mejor racha de salidas de calidad, con siete juegos consecutivos lanzando, al menos, seis innings y permitiendo tres carreras o menos, siendo la mejor racha para un novato en MLB en el 2015. Conectó en un mismo juego un triple y ponchó a 10 jugadores. La vez anterior que alguien lo consiguió fue en el 2011.

Por momentos pareció ser un abridor de tipo dominante. Durante la campaña amplió su repertorio, ponchó a 104 bateadores y regaló 28 bases en 95.1 innings. Su tarea era mejorar ante zurdos, pues le conectaron 286 de promedio, con 348 de OBP. Los derechos solo le batearon para 176, aunque le botaron siete pelotas.

Temporada 2016

En su segunda temporada con los Rojos, tras 78.1 innings lanzó para 2.53 de ERA, su recta a 93.0 mph sostenida, utilizada el 55.5 % de las veces y la slider, el 33.4 %. Tuvo una transición de abridor a cerrador en la reconstruida franquicia de Cincinnati, con seis salvados de ocho y siete relevos positivos que preservaron ventaja o igualdad, proyectándose para el 2017 como el taponero natural de los Rojos, ocupando la plaza que perteneció a su compatriota Aroldis Chapman. Su punto fuerte estuvo en un magnífico rango de ponches por encuentro (9.5 en 2016), y una apabullante solidez sin corredores en circulación, 205/280/377.

Temporada 2017

Cuando se escuchó la primera voz de play ball, en abril, los Rojos de Cincinnati no tenían un apagafuegos designado. El mánager se decantó por la idea de utilizar a sus más eficientes relevistas para tratar de concretar las victorias. En ese grupo figuraba Raisel. El derecho afrontaba apenas su tercera campaña en las Mayores, pero venía de una buena temporada en 2016, en la cual alternó entre abridor y relevista intermedio.

Fue cuestión de tiempo y de trabajos positivos para que el isleño se adueñara de ese puesto a tiempo completo. A finales de abril ya era el taponero del club que terminó quinto en la división Central de la Liga Nacional. Estuvo perfecto en sus primeras 12 oportunidades de salvar. Podía lanzar varias entradas por su experiencia como iniciador. Le anotaron solo dos carreras limpias en sus primeras 26 presentaciones, por eso, su efectividad minúscula de 0.57.

Llegó la pausa por el Juego de Estrellas. En ese momento contaba con 16 rescates, 23 imparables y ocho rayitas merecidas en 42.2 entradas, con apenas dos cuadrangulares recibidos. Su promedio de anotaciones era de 1.69, 52 ponches y un average ofensivo de oponente de únicamente 159.

La segunda parte de la ronda regular, pese a que también dominó, fue más cuesta arriba. Del 15 de julio al 10 de septiembre su efectividad fue 2.20, porque siete hombres le anotaron en 28.2 entradas. Todo empeoró en los últimos cuatro juegos de la temporada, en los que le hicieron seis carreras limpias en únicamente 4.2 innings, 11.57 de efectividad.

Al final de la temporada, Raisel Iglesias, tuvo balance de 3-3, con 2.49 de efectividad, regaló 27 bases por bolas y propinó 92 ponches. Consiguió 28 rescates en 30 oportunidades, a lo largo de 76 entradas (63 presentaciones).  Solo dos taponeros tuvieron mayor número de innings lanzados que el pinero. Ellos trabajaron en 79.1 y 78.2 entradas. Si Raisel no salvó 30 partidos en 2017 fue porque los Rojos ganaron solo 68 encuentros del calendario de 162, el cubano finalizó 57. Y si Cincinnati no perdió 100 juegos (94 derrotas), fue porque su brazo apareció como el ave fénix para sostener varios márgenes de ventaja en la pizarra.

Durante la temporada 100 oponentes completaron una aparición al plato contra su slider. 53 se poncharon. 43 fueron puestas en juego, promediando 237 de BABIP y 207 de slugging. Sin dudas, su principal arma.

85.8 mph fue la media de la velocidad de la slider de Iglesias; cuando las tira, le batean 158, en toda su carrera, pero cuando se va por encima de esa velocidad, los hits se redujeron a 3 en 37, apenas un 189 de OPS, sin boletos y 66.7% de ponches.

Su bola rápida en 2017 ascendió a las 96.5 mph como promedio, por encima de su media histórica, 95.2. Tiró 89 envíos de más de 98 mph, así que su recta es considerable, aunque cuando cerró turnos con un lanzamiento a más de 93 mph sus oponentes le batearon 253. Parece poco, pero es bastante más que el promedio general de 207. Un pitcheo secundario, silencioso, como el cambio de velocidad, podría ayudarlo más de lo que parece.

En la temporada Raisel Iglesias lanzó 571 pitcheos de 95 mph o más. En 97 bolas puestas en juego, sus contrarios le conectaron solo dos jonrones, con promedio de 295 pies de distancia recorrida en el campo. Ciertamente, su velocidad no es súper aterradora (lanzó solo 25 pitcheos de 99 o más mph), pero el ángulo en que suelta sus lanzamientos y la manera en que los combina para atacar a los bateadores fueron geniales. El derecho tiene la gran habilidad de lanzar por diferentes ángulos contra los oponentes, con especial ventaja contra los bateadores derechos, aunque su cambio debería entrar más a menudo en el plan estratégico. Cuando lo utilizó en 2017, le promediaron 267 de BABIP y un 303 OBp, bastante débil.

Iglesias encabezó las Grandes Ligas con ocho salvados de, al menos, dos episodios. Fue la mayor cantidad para cualquier lanzador desde 1999. El segundo en ese departamento en 2017 se anotó tres. Solo cinco serpentineros en la Gran Carpa coleccionaron, al menos, dos. Además, compartió el primer lugar con 12 rescates de más de un capítulo.

Su tasa de ponches fue de 10.9 por encuentro. Le conectaron, apenas, para 207 y solo 117 cuando lanzó sliders. En sus lanzamientos del 26 al 50 le batearon para un magro 194, un solo jonrón y 293 OBP.

El cambio de abridor a relevista le ha dado un giro favorable a la carrera de Iglesias en el béisbol de las Grandes Ligas. Los Rojos probaron su brazo como abridor en las dos primeras temporadas y, aunque los resultados no fueron realmente pésimos, son incomparables al valor que está obteniendo Raisel como cerrador en el mercado.

El cambio se hacía visible, al menos para probar el fuerte brazo del cubano en otro papel que le ofreciera menos presión y más opciones de durabilidad en MLB. En su única temporada como abridor, 2015, el desgaste fue notable luego de sobrepasar las 12 aperturas. Su abril fue para el olvido y en mayo, su 5.03 de ERA no parecía esperanzador. Admitió 356 de BABIP y un 109 OPS, ajustado, distantes de ofrecer fe a los Rojos. No obstante, había otros resultados que la gerencia estaba evaluando en cada una de sus aperturas: su enfoque para enfrentar a los lineups contrarios y su plan de ataque después de enfrentarlos por primera ocasión. Iglesias tuvo demasiados fallos en esos aspectos.

Estadísticas en 2015

  • Contra el primer enfrentamiento del lineup: .180/.266/.281, 57 OPS+
  • Contra el segundo enfrentamiento del lineup: .227/.283/.406, 88 OPS+
  • Contra el tercer enfrentamiento del lineup: .268/.341/.488, 116 OPS+

El daño de los rivales después del primer choque contra Iglesias era evidente. Tal y como muestran los números anteriores. Los adversarios se banquetearon en el mayor por ciento de los terceros enfrentamientos.

Visto esto, el cambio de abridor a relevo no fue obra de la casualidad o una simple prueba de fuego. En 2017 Raisel Iglesias emergió como uno de los cerradores más confiables de las Grandes Ligas. Lo ideal para el cubano sería que fuese transferido a un equipo más ganador. De esa manera su contribución obtendría más valor. No obstante, su carrera ha ido en ascenso temporada tras temporada y nada ha impedido que el cubano brille con luz propia en el mejor béisbol del mundo.