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¿Se nos va definitivamente Víctor Mesa?

Quien fuera un extraclase como jugador activo y luego el más polémico, seguido, amado, habilidoso, inteligente, mediático y odiado, entre todos los directores y jugadores de béisbol, parece que dice adiós definitivamente a su gran pasión.

Este lunes Víctor Mesa anunció en entrevista con la emisora Radio Rebelde que no dirigirá a Industriales en la próxima campaña del béisbol cubano.

El 32 dio como justificación que no lo tuvieron en cuenta en las ultimas competencias de béisbol que se desarrollan en la isla, con la mira puesta en los próximos compromisos internacionales. A la mayoría nos parece una falsa excusa. Es más probable que la decisión esté relacionada con el paso que recientemente han dado sus hijos, quienes abandonaron el país para probarse como profesionales.

Probablemente la reacción de Víctor no sorprenda. Para nadie es un secreto que la decisión de los hijos tiene consecuencias en el expediente del padre, pero ¿qué implicaciones tiene la renuncia del padre para el béisbol cubano?

Víctor Mesa como jugador activo fue una súper estrella. Más allá de sus excelentes números, destacó por detalles que no se registran en estadística alguna; razón por la cual, quizás no sea del todo bien valorado, sobre todo para quienes no pudieron acudir al estadio a verlo y ahora solo se apoyan en lo que está escrito para descubrirlo.

Víctor defendió apasionadamente su camiseta. La misma energía, carisma y actitud que lo caracterizó como director, lo acompañó como jugador activo. Él estaba pendiente de los pequeños detalles del juego que podían cambiarle el desenlace, le imprimía un extra a su desempeño, más allá de sus habilidades al bate o guante, que resultaba inigualable. La prensa lo apodó “La explosión naranja”.

En las Series Nacionales 92-93, 93-94 y 94-95 su equipo resultó campeón. Él era la estrella de los villareños y como tal se desempeñó. Muchos no olvidan los jonrones de Gourriel en Parma ni el de Marquetti en el Latino, pero Víctor hizo algo similar para conseguir una corona. En dos ocasiones en un play off le tocó empuñar mientras su equipo perdía y en sus muñecas estaba la victoria. En ambas circunstancias se agachó detrás del home, apoyado en el bate, haciendo una de sus tantas excentricidades que evidentemente era una premonición. Cuando se paró he hizo swing de jonrón, puso a saltar de alegría a toda su provincia y a muchos seguidores que el 32 tenía regado por el resto de la isla. Es injusto que tal proeza no se recuerde.

Luego del retiro como jugador activo, no hubo cambios. Siguió con su actitud diferente, pero superior. ¿Recuerdan cuando fue expulsado del estadio en la Isla de la Juventud y se metió dentro de la mascota de los yumurinos? Más que una indisciplina, fue una lección: Víctor no concibe estar fuera. ¿Recuerdan cuando detuvo el encuentro antes del primer lanzamiento porque el árbitro principal dio la orden play ball y se olvidó ponerse la careta? Víctor “está en to”, como suelen decir los cubanos.

Como manager siguió dando lo mejor por el béisbol. Consiguió que sus equipos fuesen muy competitivos, los disciplinó, les enseñó, los guio a la victoria, aunque nunca la alcanzó teniendo él las riendas. Pero indudablemente influyó su trabajo para que Moré ganara, al igual que estará visible su huella si Figueroa lo hace mañana.

Antes de llegar a Matanzas los aficionados de aquella provincia arrastraban una larga apatía por el béisbol, consecuencia de los pobres resultados durante aproximadamente veinte años. No había pasado un año en el banquillo de los cocodrilos y más de medio millón de yumurinos estaban pendientes y esperanzados por conseguir el máximo título del béisbol en Cuba. Y los alrededores del estadio Victoria de Girón se convirtieron en referencia para todo el país. Allí se respiraba el mejor ambiente de todas las plazas. ¿Quién es el responsable de los cambios?

También se le critica a Víctor el trato con sus peloteros. Pero lo cierto es que Mesa es el director que más arrastra jugadores de un equipo a otro, por muchísima diferencia. Tan mal no los puede tratar. Es más probable que se le mal interprete, sobre todo, sus gestos.

Entre otras razones, por lo antes escrito, es el ídolo de muchos, más allá de sus excelentes números. Seguramente Omar Linares y quizás algún que otro se destacó más que Víctor como jugador activo, sobre todo en las estadísticas. Pero ninguno de ellos al retirarse sumó una hoja de servicios como la del 32. Víctor hizo méritos suficientes durante toda su la larga carrera, tanto como jugador activo como director, para ser considerado el deportista que más le ha aportado al pasatiempo de los cubanos.

Ahora que parece que le va a dar un giro grande a su trayectoria, es momento para que las autoridades deportivas cubanas se lo piensen muy bien y rápido, quizás hasta los más altos dirigentes políticos de la isla deberían tomar cartas en el asunto y hacer la mayor concesión a favor del 32, antes que sea demasiado tarde. Sería imperdonable que pusieran a Víctor detrás de un buro, allí él no hace la diferencia. Para seguir siendo el mejor necesita los spikes y el uniforme.

Si como buen padre quiere tener acceso a las orejas de sus hijos, que se le creen los mecanismos. Si ya los Industriales tienen nuevo manager, que lo manden a dirigir a Camagüey, Guantánamo o donde sea, pero a Víctor no lo debemos perder definitivamente. Nadie atrae tanto público, genera tantas pasiones encontradas y le hace tanto bien al béisbol, como él. Es pieza fundamental e insustituible en el espectáculo beisbolero cubano. La pelota en Cuba hace mucho tiempo que está en crisis. ¿Se puede dar el lujo de perder a quien se perfila como su gran leyenda?

 


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Buen día para los cubanos en la MLB el 13 de mayo

Al igual que en la jornada anterior, varios de los deportistas cubanos en el mejor béisbol del mundo se destacaron con el madero; algunos conectando más de un hit, otros, incluso, con cuadrangulares, sin embargo, uno de ellos, con solo un sencillo en tres oportunidades, resultó el más sobresaliente de la jornada. Fue José Iglesias, quien conectó el indiscutible a la altura del noveno, cuando el juego estaba empatado y había corredores en la segunda y tercera almohadilla, sin outs en la pizarra. Los defensores cerraron el cuadro para evitar la anotación si Candelita bateaba por el suelo. Y fue precisamente eso lo que bateó, pero la bola se le escurrió al camarero, internándose en los jardines.

Del resto de los cubanos en la MLB, destacaron con el madero quienes consiguieron más de un hit, ellos fueron:

  • D. Martínez, de 3-2, jonrón, tres impulsadas, un boleto y un ponche. Ave: 342.
  • Yoenis Céspedes, de 4-2, jonrón y ponche. Ave: 255.
  • Yasmani Grandal, de 4-2, jonrón. Ave: 275.
  • Yulieski Gurriel, de 5-2, con un ponche. Ave: 278.

Solo conectaron un indiscutible:

  • Kendrys Morales, en dos oportunidades, aunque ganó dos boletos. Ave: 154.
  • Yasiel Puig, en tres oportunidades, jonrón y ponche. Ave: 204.
  • José Dariel Abreu, en cuatro. Ave: 284.
  • Eric Hosmer, en tres, ganó un boleto y lo poncharon una vez. Ave: 262.
  • Jon Jay, en cinco, dos ponches. Ave: 289.
  • Adeiny Hechavarría, en cuatro, lo poncharon una vez. Ave: 261.
  • Nolan Arenado, en cuatro, con dos ponches. Ave: 313.

Mientras, se fueron sin conectar hits: Guillermo Heredia, en tres ocasiones, Ave: 244; Jorge Soler, en cuatro, ponche incluido, Ave: 323 y Álex Ávila, en tres ocasiones, siempre se ponchó, Ave: 130.

Raisel Iglesias lo hizo excelente en una entrada. Retiró a tres sin permitir libertades. Rebajó su PCL a 1.37.

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Biografía de Odrisamer Despaigne Orué

Odrisamer Despaigne, destacado jugador de béisbol cubano, pitcher derecho; se caracteriza por lanzamientos rápidos, los cuales mezcla con rompimientos. Acostumbra a llevar la visera de la gorra ladeada. Integró las selecciones de Industriales y nacionales; además, ha formado parte de varias franquicias en las MLB. Nació el 4 de abril de 1987 en el municipio Habana Vieja, en la capital cubana. Su padre también fue pelotero.

  • Alias: Mili-Pino
  • Nació: Abril 4, 1987 en La Habana, Cuba
  • Debut MLB: Junio 23, 2014
  • Alt/Peso: 6′ 0″ / 200 lbs
  • B/T: R/R
  • Pos / Núm: P / #43

Series Nacionales

Odrisamer debutó en el 2005 con Industriales, como relevista. Poco a poco fue adquiriendo responsabilidades hasta convertirse en el número uno del staff. Influyeron sus condiciones naturales – alta velocidad y buen rompimiento, aunque a ratos se notaba afectado por el descontrol, su peor enemigo en el montículo. – y las numerosas bajas sufridas por el picheo capitalino durante los años en que él militó en sus filas.

Con los azules participó en ocho campañas, en las que archivó 61 victorias y 43 reveses, propinó 684 ponches, le batearon para 261 de average, con 390 boletos regalados en 213 partidos y consiguió una efectividad de 3.55 carreras limpias por juego.  Logró titularse Campeón Nacional en el 2006 y 2010.

Selección Nacional

Sus buenos resultados en los torneos domésticos le llevaron a integrar los equipos Cuba que participaron en varios torneos internacionales, incluyendo el III Clásico Mundial de Béisbol, aunque no llegó a lanzar en ese evento.

Principales competencias en las que formó parte del seleccionado nacional:

  • Campeonato Panamericano Juvenil de México 2005.
  • World Baseball Challenger en Canadá 2011.
  • IV Juegos del ALBA.
  • III Clásico Mundial de Béisbol

El 29 de junio de 2013 abandonó el equipo Cuba durante una escala técnica en Francia, cuando se dirigía a participar en el XIV Torneo Interpuertos de Rotterdam, Holanda. Se fue a España, nación en la que fijaría residencia para poder optar por un contrato con algún equipo de la MLB.

Vea también: Estadísticas MLB de Odrisamer Despaigne

Béisbol Profesional

Temporada 2013

Se estrenó en el béisbol profesional a finales de año, en la Liga Mexicana del Pacífico. Debutó con las Águilas de Mexicali, en juego que lo enfrentó a los Mayos de Navojoa. Despaigne fue el abridor del encuentro. Trabajó cuatro entradas sin permitir carreras, le dieron dos sencillos, recetó par de ponches y concedió igual número de boletos.

Temporada 2014

El 2 de mayo los Padres de San Diego le ofrecieron firmar un contrato de ligas menores por un millón de dólares, oportunidad que no dejó escapar.

Debutó en las Grandes Ligas el 23 de junio contra los Gigantes de San Francisco, equipo al que blanqueó durante siete entradas y al que le permitió solamente cuatro indiscutibles.

A pesar que su saldo de victorias y derrotas no fue bueno durante la temporada, sí su PCL y sus actuaciones convencieron para ser uno de los principales abridores del equipo.

Quedó a sólo cuatro outs del primer no hit no run para un lanzador de San Diego, que en sus primeros 46 años fue la única franquicia activa dentro de las Grandes Ligas que no archivó un juego sin hit ni carrera. Algo similar le ocurrió en la Serie Nacional 51, cuando mantuvo hasta las postrimerías del partido al equipo Pinar del Río sin imparables ni anotaciones. En ambas ocasiones le malograron la hazaña con dobles, salidos de los bates de los camareros.

Temporada 2015

Impuso marca personal de aperturas en MLB, con 18, lanzando para los Padres de San Diego. En 125.2 innings permitió 17 jonrones. Terminó con balance de 5-9, 5.80 de ERA y WAR: -1.3. Su salario ese año fue de $ 517,300.

Entre 2014 y 2015 tuvo 34 apariciones desde la lomita en el inicio del juego. Dejó marca de 9-16, con una efectividad de 4.42, en las dos temporadas.

Temporada 2016

El habanero fue canjeado a los Orioles de Baltimore el 4 de febrero de 2016 por un lanzador de liga menor. Luego fue asignado a Norfolk, Triple A de Baltimore. Allí tuvo que lidiar con un inicio desfavorable (0-5), en cinco aperturas maltrechas.

Su efectividad fue mejorando y a pesar de terminar en AAA con 1-9, 3.87 de ERA, sus lanzamientos fueron mejorando en localización y fue subido al equipo grande.

Con los Orioles de Baltimore su efectividad fue de 5.60 en 27.1 entradas, en las que ponchó a 17 bateadores y le conectaron 32 imparables, 3 de ellos cuadrangulares. Además, concedió 15 bases por bolas y le anotaron 18 carreras. Perdió dos juegos y no obtuvo victorias. La franquicia lo incluyó, a finales del verano, en la lista de peloteros disponibles y el equipo de la Florida se interesó por el cubano.

Los relevistas de Miami habían perdido 26 juegos esa temporada, siendo el sexto equipo de las Grandes Ligas con más derrotas. Los Marlins necesitaban a Odrisamer y éste, espacio para mostrar que podía seguir lanzando en Grandes Ligas. Debía bajar su tasa de boletos (12.3 %) y volver a alcanzar la gran capacidad de provocar conexiones por el suelo (en sus dos primeras temporadas: 52.1% y 50.5 %, sin embargo, solo 38.2% en 2016). Este cambio producto, probablemente, a que estuviese lanzando tan rápido como nunca antes en las Mayores, 92.8 mph en su recta y 89.4 en su cutter. Este incremento le pudo llevar a descuidar la localización y privilegiar el poder.

Temporada 2017

El capitalino inició su accionar en las menores y fue subido a la MLB en mayo, siendo bateado libremente en par de apariciones. Por ello retornó a Triple A, donde acumuló un decoroso PCL de 3.09 en 70 entradas. Su constancia en ese nivel y la debilidad del cuerpo de pitcheo de los Marlins posibilitó que el 28 de julio fuera reascendido a la Gran Carpa y poco a poco se convirtiera en uno de los titulares en su rotación, mejorando sus números en cada salida. Terminó con una efectividad de 7.94 antes del Juego de las Estrellas, aunque tras la pausa mejoró a 3.59.

Su mejor momento se produjo en las últimas semanas de septiembre, cuando lo colocaron en la rotación y se apuntó dos victorias y tres derrotas en 18 partidos (ocho de ellos como abridor), con un juego salvado, 58.1 capítulos de labor, 31 ponches, 24 boletos, 4.01 de PCL y 1.39 de WHIP.

Temporada 2018

Odrisamer se mostró muy efectivo en la primavera de 2018. En esa instancia terminó con efectividad de 3.75 en siete encuentros, en los cuales repartió 20 ponches en 24 entradas, con tres aperturas y un salvamento. Demostró su capacidad de ejecutar bien cualquiera de las funciones de un pitcher.

Palmarés

  • 2006 – Campeón Nacional con el equipo Industriales.
  • 2010 – Campeón Nacional con el equipo Industriales.
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Biografía de Yasiel Puig Valdés

Yasiel Puig Valdés, destacado jugador de béisbol cubano, nacido en Cienfuegos, el 7 de diciembre de 1990. También se le conoce como el “Caballo loco” y se ha destacado principalmente, tras su llegada a la MLB, por su juego agresivo, el poderoso brazo con el que ha puesto fuera de circulación a varios corredores y la peculiar manera de lanzar el bate luego de un kilométrico jonrón.

  • Alias: Caballo Loco
  • Nació: Diciembre 7, 1990 en Cienfuegos, Cuba
  • Debut MLB: Junio 3, 2013
  • Alt/Peso: 6′ 2″ / 240 lbs
  • B/T: R/R
  • Pos / Núm: RF / #66

Categorías Juveniles

Inició la práctica del béisbol a la edad de nueve años. En el año 2008 integra la selección nacional juvenil de Cuba que participó en el campeonato mundial celebrado en la ciudad de Edmonton, Canadá. En dicho torneo su equipo ganó la medalla de bronce y Puig se destacó tanto a la defensa como a la ofensiva; actuación que lo catapultó, a la edad de diecisiete años, a una de las mejores versiones del equipo de mayores de su provincia.

Series Nacionales

Participó en la 50 Serie Nacional de Béisbol (2010-2011). Alcanzó un promedio de bateo de 330, con 17 cuadrangulares.

Rumbo a la MLB

En el 2011 intentó desertar del béisbol cubano mientras representaba a su país en el Torneo Interpuertos celebrado en Rotterdam, Holanda. Finalmente, no lo consiguió, lo que le mereció la suspensión del deporte por parte de las autoridades deportivas. Luego trató de abandonar el país por otras vías, en reiteradas ocasiones, hasta conseguirlo en junio del 2012, arribando a México.

En tierras aztecas se presentó ante cazatalentos estadounidenses, consiguiendo firmar un contrato por 42 millones de dólares, por siete temporadas, con la organización de los Dodgers, el acuerdo más oneroso para un pelotero cubano que ha desertado de su país. ​Inició su recorrido en las Ligas Menores con el equipo AZL Dodgers. Terminó la temporada con porcentaje de bateo de 354, en la que también formó parte de Rancho Cucamonga, de categoría “A”.

Luego, la organización le envió a Puerto Rico a jugar con los Indios de Mayagüez. En 2013 retornó a los Estados Unidos, compitiendo en la Liga del Cactus. Allí fue seguido por el manager de los Dodgers.

MLB

Temporada 2013

Para pulir a la joven promesa su organización lo envió al equipo Chatanooga Lookouts, de la categoría “AA”; aunque su llegada al equipo grande no se vislumbraba aún, puesto que los jardines estaban bien custodiados, pero la situación de los Dodgers en la temporada cambiaría, también la suerte del cubano.

A mediados de año Los Dodgers ocupaban el último lugar de la tabla en su división; mientras, tres estelares jardineros causaron baja por lesión. Puig tuvo oportunidad de debutar custodiando el jardín derecho. Y no la desaprovechó. En su primer juego, ante los Padres de San Diego, ocupó el primer turno al bate, conectando dos hits en cuatro oportunidades, también realizó par de jugadas destacadas a la defensa. Los Dodgers ganaron 2-1. En el siguiente encuentro, también ante San Diego, conectó dos jonrones e impulsó cinco carreras, contribuyendo a otra victoria (9-7). En los diez primeros partidos bateaba para astronómico 486, con cuatro cuadrangulares, deslumbrando a su mánager, quien comparó su debut con el de Manny Ramírez, en el 2008.

Al mes aun su average era elevadísimo, 436, el OBP, 467 y slugging, 713, con siete cuadrangulares y cuatro bases robadas.  Fue elegido mejor novato del mes y su actuación fue fundamental para poner a soñar a los fanáticos de su equipo. ​Antes de finalizar el segundo mes ya los Dodgers se situaban en el lugar de honor de la tabla de posiciones de su división.

En los 104 partidos que jugó esa temporada consiguió un porcentaje de bateo de 319, OBP de 391, SLG de 534, 19 cuadrangulares y 42 carreras impulsadas.

En postemporada bateó para 471, con dos carreras impulsadas, y en la Serie de Campeonato, para 227, también con dos carreras empujadas, aunque de igual manera resaltaron tres errores cometidos en el sexto juego de esta serie, en el que su ansiedad le pasó factura.

En la votación para elegir al novato del año Puig obtuvo la segunda mayor cantidad de sufragios.

Temporada 2014

En su segunda temporada en MLB Puig fue seleccionado mejor jugador del mes de mayo por la Liga Nacional, al obtener un promedio de bateo de 398, con 25 carreras impulsadas y ocho cuadrangulares. Además, en ese período conectó, al menos, un extrabase e impulsó una carrera en ocho juegos consecutivos.

En esta temporada el aspecto defensivo fue el que más mejoría vio respecto a la anterior. En el 2013 el cubano cometió cinco errores en cien juegos como jardinero de los Dodgers. En el 2014 no sólo bajó sus pifias a tres en 144 encuentros, sino que también fue primero en la Liga Nacional en asistencias desde los jardines, con 15 y segundo en Las Mayores, con una por debajo de su compatriota Yoenis Céspedes, mejorando su porcentaje de fildeo de .971 a .981.

Los Dodgers terminaron campeones de la División Oeste y avanzaron a la postemporada. El cubano consiguió el mejor promedio ofensivo del equipo y el octavo de la Liga, 296, OBP de 382, SLG de 480, 16 jonrones, 69 empujadas; sin embargo, los angelinos cayeron en la postemporada, serie en la que Puig fue ponchado en ocho ocasiones en doce turnos al bate. Pese a todo, en el tercer juego bateó un triple y anotó una carrera, en lo que parecía el despertar de su ofensiva, pero en el siguiente encuentro el mánager decidió dejarlo en el banco.

Su aire de “chico malo” y rebelde lo convirtió en uno de los peloteros más mediáticos de la competición. Este año consiguió jugar el All-Star y la franquicia de videojuegos MLB: The Show, lo eligió como portada de la edición del 2015.

Temporada 2015

Sufrió varias lesiones que solo le permitieron participar en 79 compromisos. En los escasos 311 turnos que tuvo registró los peores números desde su llegada a la MLB: 255 de average, 322 de OBP, 436 de SLG y 11 cuadrangulares.

Temporada 2016

En agosto de 2016 Puig sufrió el peor momento de su carrera deportiva: la organización lo envió al Oklahoma City Dodgers, un equipo de liga menor, debido a su pobre producción ofensiva. La medida venía precedida de las intenciones del team angelino de transferirlo a otro equipo, sin obtener respuesta de ninguna firma beisbolera.

Al regresar, Puig se enfocó en mejorar su disciplina deportiva y su imagen pública. Creó y financió la Wild Horse Foundation, una organización caritativa sin fines de lucro que busca ayudar a los niños económicamente desfavorecidos.

Terminó la temporada regular con average de 263, OBP de 323 y SLG de 416.

Temporada 2017

En esta campaña Yasiel Puig renació de sus cenizas, tras dos años de inestabilidades e indisciplinas que casi le cuestan la salida de las Dodgers. Recuperó la confianza y los números que lo llevaron a encandilar a los aficionados, tras su debut en 2013.

Terminó bateando para 263 de average, 346 de OBP y 487 de slugging, con 28 jonrones, 15 bases robadas, 74 carreras impulsadas y jugó en 152 partidos de la temporada, por primera ocasión en su carrera.

En la postemporada fue uno de los líderes de su equipo, con 286 de promedio, 10 empujadas y 3 cuadrangulares. A la defensa cometió un solo error en 135 partidos. Estuvo también codo a codo luchando por el Guante de Oro, que finalmente le arrebataron.

En total, en las primeras cinco temporadas batea para 281/357/475, con 85 vuelacercas y 268 impulsadas.

Por su carisma y resultados, Yasiel Puig es en la actualidad uno de los peloteros más mediáticos de la MLB. Es, con justicia, uno de los iconos de la armada cubana en las Grandes Ligas.

Palmarés

  • 2008- Tercer lugar en el Campeonato Mundial Juvenil celebrado en Edmonton, Canadá.
  • 2012 – Firmó el mayor contrato para un pelotero cubano que ha desertado de su país.
  • 2013 – Fue elegido mejor novato del mes de junio por la Liga Nacional.
  • 2014 – Fue elegido mejor novato del mes de mayo por la Liga Nacional.
  • 2017 – Segundo lugar de la Serie Mundial.
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Biografía de Raisel Iglesias

Raisel Iglesias es un destacado deportista cubano, jugador de béisbol, pitcher derecho, cerrador. Se caracteriza por envíos rápidos y posee una slider indescifrable para los bateadores contrarios. Participó en las Series Nacionales formando parte del equipo de la Isla de Juventud. Integró la selección nacional de béisbol cubana y debutó en la MLB llevando la camiseta de los Rojos de Cincinnati. Raisel Iglesias nació el 4 de enero de 1990 en la Isla de la Juventud.

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  • Alias: El ciclón
  • Nació: Enero 4, 1990 en la Isla de la Juventud, Cuba
  • Debut MLB: Abril 12, 2015
  • Alt/Peso: 6′ 2″ / 188 lbs
  • B/T: R/R
  • Pos / Núm: P / #26
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Raisel Iglesias en Series Nacionales

Iglesias lanzó para el combativo equipo de la Isla de la Juventud en las Series Nacionales durante tres campañas. Debutó con 20 años de edad en la 50 Serie Nacional (2010-2011). En tres temporadas alcanzó ocho victorias, doce fracasos, 83 salvamentos y 3.47 de efectividad, en 223 innings, producto de 88 apariciones, cinco de ellas como abridor. En su última temporada trabajó para un magnífico promedio de carreras limpias de 1.68 y propinó 50 ponches en 53.2 innings.

Raisel Iglesias en la Selección Nacional de Cuba

Impresionó en su debut internacional con la actuación en el Tercer Clásico Mundial. El director del equipo, Víctor Mesa, lo utilizó reiteradamente como relevista, a pesar de su inexperiencia. Y lo hizo muy bien. Indudablemente el 32 le veía mucho talento al pinero. En cinco juegos alcanzó un salvamento y su PCL fue de 3.86. Luego trabajó de manera impecable frente a la selección colegial de Estados Unidos, con la cual los cubanos disputaron varios juegos amistosos.

Raisel Iglesias en la MLB

El pitcher pinero intentó escapar de su país, rumbo a México, el 21 de septiembre de 2013, por la zona de Punta de Piedra, pero la operación fracasó. Estuvo escondido en el monte varios días y se vio obligado a salir por falta de agua y comida. La noticia de la supuesta huida se divulgó cuando Iglesias aún estaba escondido, lo que facilitó su detención por las autoridades cubanas. Tras el intento fallido, lo consigue dos meses después, por el mar, estableciendo residencia en Haití. Allí inició las legalizaciones formales para agenciarse el estatus de agente libre.

En ese impasse no dejó de lado la preparación. Perfeccionó sus movimientos en el montículo e incorporó nuevos lanzamientos; como un desequilibrante cambio de bola que contrasta con su supersónica recta. Acudió en par de oportunidades a campos de entrenamientos para ser observado por varios ojeadores avezados de franquicias que estaban interesados en sus servicios. Al final, fue el Cincinnati el que se llevó el gato al agua. El club quería los servicios del lanzador joven, con brazo fuerte y con un repertorio aceptable, atributos que avalaban el abandono de su desempeño como relevista (lo que hacía en Cuba) y su inicio como abridor.

El 27 de junio de 2014 Raisel Iglesias acordó servir por siete temporadas a los Rojos de Cincinnati a cambio de 27.7 millones de dólares, con incentivos adicionales que lo elevan hasta los $30 millones. El papeleo para que el cubano pudiera entrar a los Estados Unidos, tras firmar con los Rojos, tomó casi dos meses.

Temporada 2015

Raisel Iglesias debutó en abril en el mejor béisbol del mundo. A mediados de mayo ganó su primer juego con Cincinnati. Lanzó por espacio de ocho entradas, utilizando rectas que viajaron entre 92 y 93mph. En total realizó 103 lanzamientos, 74 de ellos en la zona de strikes. Ponchó a cinco y permitió solo dos hits.

Durante la temporada consiguió tres aperturas consecutivas con 10 ponches o más, convirtiéndose en el primer novato en la historia de Cincinnati en completar la hazaña. También se destacó entre los más ponchadores de la liga. Tuvo la mejor racha de salidas de calidad, con siete juegos consecutivos lanzando, al menos, seis innings y permitiendo tres carreras o menos, siendo la mejor racha para un novato en MLB en el 2015. Conectó en un mismo juego un triple y ponchó a 10 jugadores. La vez anterior que alguien lo consiguió fue en el 2011.

Por momentos pareció ser un abridor de tipo dominante. Durante la campaña amplió su repertorio, ponchó a 104 bateadores y regaló 28 bases en 95.1 innings. Su tarea era mejorar ante zurdos, pues le conectaron 286 de promedio, con 348 de OBP. Los derechos solo le batearon para 176, aunque le botaron siete pelotas.

Temporada 2016

En su segunda temporada con los Rojos, tras 78.1 innings lanzó para 2.53 de ERA, su recta a 93.0 mph sostenida, utilizada el 55.5 % de las veces y la slider, el 33.4 %. Tuvo una transición de abridor a cerrador en la reconstruida franquicia de Cincinnati, con seis salvados de ocho y siete relevos positivos que preservaron ventaja o igualdad, proyectándose para el 2017 como el taponero natural de los Rojos, ocupando la plaza que perteneció a su compatriota Aroldis Chapman. Su punto fuerte estuvo en un magnífico rango de ponches por encuentro (9.5 en 2016), y una apabullante solidez sin corredores en circulación, 205/280/377.

Temporada 2017

Cuando se escuchó la primera voz de play ball, en abril, los Rojos de Cincinnati no tenían un apagafuegos designado. El mánager se decantó por la idea de utilizar a sus más eficientes relevistas para tratar de concretar las victorias. En ese grupo figuraba Raisel. El derecho afrontaba apenas su tercera campaña en las Mayores, pero venía de una buena temporada en 2016, en la cual alternó entre abridor y relevista intermedio.

Fue cuestión de tiempo y de trabajos positivos para que el isleño se adueñara de ese puesto a tiempo completo. A finales de abril ya era el taponero del club que terminó quinto en la división Central de la Liga Nacional. Estuvo perfecto en sus primeras 12 oportunidades de salvar. Podía lanzar varias entradas por su experiencia como iniciador. Le anotaron solo dos carreras limpias en sus primeras 26 presentaciones, por eso, su efectividad minúscula de 0.57.

Llegó la pausa por el Juego de Estrellas. En ese momento contaba con 16 rescates, 23 imparables y ocho rayitas merecidas en 42.2 entradas, con apenas dos cuadrangulares recibidos. Su promedio de anotaciones era de 1.69, 52 ponches y un average ofensivo de oponente de únicamente 159.

La segunda parte de la ronda regular, pese a que también dominó, fue más cuesta arriba. Del 15 de julio al 10 de septiembre su efectividad fue 2.20, porque siete hombres le anotaron en 28.2 entradas. Todo empeoró en los últimos cuatro juegos de la temporada, en los que le hicieron seis carreras limpias en únicamente 4.2 innings, 11.57 de efectividad.

Al final de la temporada, Raisel Iglesias, tuvo balance de 3-3, con 2.49 de efectividad, regaló 27 bases por bolas y propinó 92 ponches. Consiguió 28 rescates en 30 oportunidades, a lo largo de 76 entradas (63 presentaciones).  Solo dos taponeros tuvieron mayor número de innings lanzados que el pinero. Ellos trabajaron en 79.1 y 78.2 entradas. Si Raisel no salvó 30 partidos en 2017 fue porque los Rojos ganaron solo 68 encuentros del calendario de 162, el cubano finalizó 57. Y si Cincinnati no perdió 100 juegos (94 derrotas), fue porque su brazo apareció como el ave fénix para sostener varios márgenes de ventaja en la pizarra.

Durante la temporada 100 oponentes completaron una aparición al plato contra su slider. 53 se poncharon. 43 fueron puestas en juego, promediando 237 de BABIP y 207 de slugging. Sin dudas, su principal arma.

85.8 mph fue la media de la velocidad de la slider de Iglesias; cuando las tira, le batean 158, en toda su carrera, pero cuando se va por encima de esa velocidad, los hits se redujeron a 3 en 37, apenas un 189 de OPS, sin boletos y 66.7% de ponches.

Su bola rápida en 2017 ascendió a las 96.5 mph como promedio, por encima de su media histórica, 95.2. Tiró 89 envíos de más de 98 mph, así que su recta es considerable, aunque cuando cerró turnos con un lanzamiento a más de 93 mph sus oponentes le batearon 253. Parece poco, pero es bastante más que el promedio general de 207. Un pitcheo secundario, silencioso, como el cambio de velocidad, podría ayudarlo más de lo que parece.

En la temporada Raisel Iglesias lanzó 571 pitcheos de 95 mph o más. En 97 bolas puestas en juego, sus contrarios le conectaron solo dos jonrones, con promedio de 295 pies de distancia recorrida en el campo. Ciertamente, su velocidad no es súper aterradora (lanzó solo 25 pitcheos de 99 o más mph), pero el ángulo en que suelta sus lanzamientos y la manera en que los combina para atacar a los bateadores fueron geniales. El derecho tiene la gran habilidad de lanzar por diferentes ángulos contra los oponentes, con especial ventaja contra los bateadores derechos, aunque su cambio debería entrar más a menudo en el plan estratégico. Cuando lo utilizó en 2017, le promediaron 267 de BABIP y un 303 OBp, bastante débil.

Iglesias encabezó las Grandes Ligas con ocho salvados de, al menos, dos episodios. Fue la mayor cantidad para cualquier lanzador desde 1999. El segundo en ese departamento en 2017 se anotó tres. Solo cinco serpentineros en la Gran Carpa coleccionaron, al menos, dos. Además, compartió el primer lugar con 12 rescates de más de un capítulo.

Su tasa de ponches fue de 10.9 por encuentro. Le conectaron, apenas, para 207 y solo 117 cuando lanzó sliders. En sus lanzamientos del 26 al 50 le batearon para un magro 194, un solo jonrón y 293 OBP.

El cambio de abridor a relevista le ha dado un giro favorable a la carrera de Iglesias en el béisbol de las Grandes Ligas. Los Rojos probaron su brazo como abridor en las dos primeras temporadas y, aunque los resultados no fueron realmente pésimos, son incomparables al valor que está obteniendo Raisel como cerrador en el mercado.

El cambio se hacía visible, al menos para probar el fuerte brazo del cubano en otro papel que le ofreciera menos presión y más opciones de durabilidad en MLB. En su única temporada como abridor, 2015, el desgaste fue notable luego de sobrepasar las 12 aperturas. Su abril fue para el olvido y en mayo, su 5.03 de ERA no parecía esperanzador. Admitió 356 de BABIP y un 109 OPS, ajustado, distantes de ofrecer fe a los Rojos. No obstante, había otros resultados que la gerencia estaba evaluando en cada una de sus aperturas: su enfoque para enfrentar a los lineups contrarios y su plan de ataque después de enfrentarlos por primera ocasión. Iglesias tuvo demasiados fallos en esos aspectos.

Estadísticas en 2015

  • Contra el primer enfrentamiento del lineup: .180/.266/.281, 57 OPS+
  • Contra el segundo enfrentamiento del lineup: .227/.283/.406, 88 OPS+
  • Contra el tercer enfrentamiento del lineup: .268/.341/.488, 116 OPS+

El daño de los rivales después del primer choque contra Iglesias era evidente. Tal y como muestran los números anteriores. Los adversarios se banquetearon en el mayor por ciento de los terceros enfrentamientos.

Visto esto, el cambio de abridor a relevo no fue obra de la casualidad o una simple prueba de fuego. En 2017 Raisel Iglesias emergió como uno de los cerradores más confiables de las Grandes Ligas. Lo ideal para el cubano sería que fuese transferido a un equipo más ganador. De esa manera su contribución obtendría más valor. No obstante, su carrera ha ido en ascenso temporada tras temporada y nada ha impedido que el cubano brille con luz propia en el mejor béisbol del mundo.

 

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Principales actuaciones de los cubanos en la MLB el 12 de mayo

Varios de los representantes cubanos en el mejor béisbol del mundo conectaron más de un hit en la jornada del sábado, sin embargo, Eric Hosmer, con solo uno, resultó el más destacado. El cubanoamericano había fallado en cinco oportunidades. Llegó por sexta ocasión a la altura del inning trece, con dos corredores en circulación y el partido empatado. Conectó doble sobre el primer lanzamiento, definiendo el largo partido. Ahora tiene promedio ofensivo de 261.

Del resto de los cubanos, destacaron con el madero quienes consiguieron más de un hit, ellos fueron:

  • José Iglesias, de 3-2, un jonrón, dos impulsadas y una anotada. Ave: 231.
  • José Abreu, de 5-2, un doble, una impulsada y otra anotada. Ave: 285.
  • Nolan Arenado, de 4-2, un triple y un doble, dos anotadas. Ave: 315.
  • Jon Jay, de 4-3, dos dobletes, dos anotadas. Ave: 293.
  • Jorge Soler, de 4-3, dos dobletes, una impulsada y un ponche. Ave: 333.

Solo conectaron un indiscutible:

  • Yonder Alonso, en tres oportunidades, una impulsada, un boleto y un ponche. Ave: 223.
  • Yuli Gurriel, en cuatro oportunidades, un doble y una anotada. Ave: 272.
  • Guillermo Heredia, en una sola ocasión, también consiguió un boleto. Ave: 262.

Mientras, se fueron sin conectar hits: Adeiny Hechavarría (de 4-0, K, 261), J. D. Martínez (de 3-0, BB, 2K, 336), Yasiel Puig (de 1-0, 200), Yasmany Grandal (BB, 267), Albert Almora (de 3-0, BB, K, 280) y Álex Ávila (K, 136).

Finalmente, a Aroldis Chapman lo sacaron para preservar la victoria y los Yankees ganaron, aunque el Misil Cubano estuvo descontrolado. Regaló tres boletos y ponchó a un rival, su efectividad ahora es de 1.50.

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Hijos de la ex-estrella del béisbol cubano Víctor Mesa en busca de la MLB

Los hijos de quien fuera un destacadísimo pelotero cubano, Víctor Mesa – considerado por el equipo de DeporteCubano.com como el mejor pelotero de la historia, entre los nacidos en la isla, en toda la trayectoria desde la cuna a hasta la tumba -, han abandonado su país con intenciones de probarse en el mejor béisbol del mundo.

Los hermanos, con 21 y 16 años, firmaron contratos con la agencia Magnus, del destacado cantante Marc Anthony. Por sus edades ambos caerían en la categoría de agentes libres con restricciones, por lo cual no disfrutarían de derechos plenos para negociar pactos jugosos.

El mayor de los hermanos, Víctor Víctor, se le había visto jugando muchísimo durante las últimas versiones de La Serie Nacional. Su talón de Aquiles: el bateo. No es un bateador de fuerza, tampoco intimida por su promedio, aunque todavía tiene toda una vida por delante para superarse en el cajón de bateo. Empezó demasiado joven en las Series Nacionales, su padre le aceleró la entrada y probablemente esto influyó en una peor sensación apreciada por los espectadores, quienes acostumbran a ver las figuras jugando como regulares luego de un mayor fogueo. No obstante, no lució mal al bate con los matanceros. En la última campaña se le vio mejor con los Industriales. Además, su físico ha mejorado mucho en los últimos tiempos. Ya no es el menudo muchachito que debutó con los cocodrilos.

Habrá que esperar todo lo que puede progresar con el madero en sus manos después de los nuevos sistemas de entrenamientos que encuentre rumbo a las MLB y seguramente también será ayudado por la definitiva complexión física que pronto debe alcanzar.

En cambio, s su favor, Víctor Víctor tiene muchísimo. Además de la corta edad y la gran carga de entrenamientos recibida en los últimos años, se lleva la experiencia de seis campañas en Series Nacionales. Todas jugando como regular. A la defensa, es casi insuperable, por no ser absoluto. Posee unas veloces piernas que lo llevan muy rápido tras los batazos hasta donde pocos lo pueden hacer primero que él; además tiene un sentido de orientación envidiable. Nunca se le vio ubicándose mal ante ninguna conexión. Esta asignatura la tenía vencida, incluso, en su debut. Sus rápidas piernas están acompañadas por un poderoso brazo, de los mejores que había en las últimas campañas de las Series Nacionales. Su velocidad lo ayuda muchísimo a embasarse, incluso, con conexiones que terminan dentro del cuadro. Y para robar bases, condiciones le sobran. Quizás menos importante, pero también positivo para él, es su fuerza mental. En Cuba tuvo que lidiar con la presión por ser el hijo del pelotero más polémico de toda la historia cubana. Todos en los estadios le gritaban a diario a su padre, quien a la vez era su mentor, muchos a favor y otro no tanto; todo un reto para el joven pelotero. Y lo superó.

El menor de los hermanos tiene menos trayectoria; lo más relevante: integró la selección nacional Sub-15 que fue campeona el mundial 2016 en Japón.

A los hijos de Víctor Mesa se les había visto en Miami en varias ocasiones. Al mayor, incluso  entrenando en conocidos lugares de esa ciudad, aunque siempre habían regresado a la Isla.

El padre había declarado que sus hijos no abandonarían el país por la vía ilegal, pero la situación del béisbol en la isla ha cambiado tanto en los últimos tiempos, que carece de relevancia su equivocada revelación.

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¿Se nos va definitivamente Víctor Mesa?

Quien fuera un extraclase como jugador activo y luego el más polémico, seguido, amado, habilidoso, inteligente, mediático y odiado, entre todos los directores y jugadores de béisbol, parece que dice adiós definitivamente a su gran pasión. Este lunes Víctor Mesa anunció en entrevista con la emisora Radio Rebelde que no dirigirá a Industriales en la […]